lunes, 31 de enero de 2011

PROYECTO "rincón de biblioteca"

Características:

Nuestro centro está situado en la sierra de Madrid, en Manzanares el Real. Es el único colegio público de la villa, y su nombre es CEIP Virgen de la Peña Sacra. Es un colegio con el nuevo plan bilingüe de la Comunidad de Madrid y tiene el segundo ciclo de educación infantil y toda la etapa de educación primaria.

En el segundo ciclo de educación infantil se trabaja por proyectos, lo que hace que la distribución del aula sea particular y adaptable a cada momento.

Nos hemos centrado en un aula de 4-5 años que tiene 18 niños, una de ellas con necesidades educativas especiales motrices.

Es un aula amplia con mucha luminosidad, contando con baño propio y acceso directo al patio.

Con respecto al rincón de la biblioteca y lectura, está situado en la zona de mayor luminosidad, lo que permite que los niños puedan leer e investigar con luz natural.
Para los días en los que amanezca nublado, contamos en la clase con una lámpara con luz blanca, que se asemeja mucho a la luz natural.

Como el trabajo del aula es por proyectos, tenemos que diferenciar el tiempo de trabajo del tiempo a la literatura como ocio y tiempo libre. Para ello, durante el tiempo de trabajo se buscarán libros curriculares y se trabajará en las mesas de trabajo y en la mesa de investigación. Para el tiempo de disfrute personal con la literatura se les permitirá situarse en cualquier sitio del aula, sacando cojines en la asamblea para mayor comodidad de los niños.

La estantería que hemos colocado en el rincón de la biblioteca y mesa de investigación es un mueble que simula un libro grande, que estará abierto durante todo el tiempo para diferenciar los dos espacios relacionados con los libros.

En la parte de disfrute literario tendremos libros de literatura de autor y folclóricos, colocando el “libro de la semana” en un “tendedero” situado bajo la ventana. Debajo de la ventana, justo a la izquierda del “tendedero” estará colocada una corchera en la que se situarán los carnets de biblioteca de aula de los niños.

En esta zona estará incluidos los libros-juguetes, logo-libros, libros de texturas, catálogos y revistas infantiles, y los libros que vayamos creando con los niños como picto-cuentos, libros viajeros y logo-libros propios.

Los libros estarán colocados de manera que la portada sea visible para ellos. Además, la altura de la estantería será fundamental ya que trabajando por proyectos, la autonomía de los niños es fundamental. Una forma de trabajar la autonomía es que los niños tengan libre acceso a los cuentos que les gustan y no dependan de la maestra para cogerlos.

Los carnets los realizarán los mismos niños, teniendo que poner su nombre (cómo sepan escribirlo), el dibujo de cómo se ven y su firma. Los carnets los plastificará la maestra y les colocará en la parte de atrás un trozo de velcro (la parte suave) para que los propios niños realicen su registro de los libros que se llevan, fomentando la autonomía. Para ello, en un lado de la estantería tendremos colgado un dossier con fundas de plástico en la que en cada funda estará la fotocopia de la portada de los libros que están en ese momento en la biblioteca. En la parte de abajo a la derecha de cada funda, se encontrará el trozo de velcro contrario (el que raspa).

La biblioteca estará organizada por gomets de colores, dependiendo del tema del libro. Así mismo, las fotocopias en color del registro tendrán el mismo color de gomet para que los niños puedan localizarlos con mayor facilidad y eficacia. Del mismo modo, tendremos una leyenda para identificar los temas de los libros con el color de los gomets.

La maestra tendrá un registro personal en el que constarán los libros que se llevan los niños con el fin de tener un control personalizado.

Todos los días, los niños contarán con 15 ó 20 minutos para disfrutar de la literatura, teniendo cualquier rincón del aula (sin que se deteriore nada) a su disposición.

De dónde obtenemos los libros

A principio de curso, se tendrá una reunión con los padres de los niños para comentarles la importancia de la literatura en estas edades y en la educación de sus hijos. De esta forma, argumentada, se les pedirá, sin imponer en ningún momento, que lleven al aula algún cuento.

Además, cada quince días iremos a la biblioteca municipal del pueblo para que elijan libremente los cuentos que más les llamen la atención.

También realizaremos actividades en el aula para crear cuentos e historias en diferentes formatos (logo-libro, libro juguete, picto-cuento, etc.) que a ellos les interesen, preocupen…en definitiva, donde los niños sean los protagonistas de su aprendizaje y disfruten.

Porcentaje de libros en la biblioteca

Como ya hemos dicho, trabajamos por proyectos. Esto hace que la literatura tome, si puede, aún más importancia, pues mucha de la información la extraeremos de los cuentos infantiles.

Por todo esto, los porcentajes de libros de diferente tipo que tendremos en nuestra aula serán los siguientes:

·         Cuentos para el trabajo por proyectos (cuentos infantiles, enciclopedias infantiles...): 40%

·         Cuentos de ocio y tiempo libre (folclóricos y de autor): 40%

·         Cuentos, logo-libros, libros juguete, picto-cuentos y libros viajeros creados por los mismos niños y niñas del aula: 20%


Creemos importante destacar que, debido a la larga lista de cuentos con los que contamos, no estarán todos ellos en el aula durante todo el curso, sino que estos irán alternándose por semanas, meses, o según lo que gusten. Esto será igual tanto para los cuentos que dediquemos al trabajo por proyectos como a los que dediquemos al ocio y tiempo libre, ya sean folclóricos o de autor. Intentaremos que las creaciones de los niños estén siempre en el aula para el disfrute de los pequeños.

Poniendo como ejemplo el último proyecto que llevamos a cabo con nuestros niños y niñas, de “El Polo Norte”, decir que contamos con los siguientes cuentos:



No todos estos cuentos están siempre en el aula (estarían uno o dos, si no, no tendríamos espacio para más), sino que para el tiempo que duró el proyecto los llevamos al aula.

Reflexión Bloque IV

Bloque IV: FORMAS DE COMUNICACIÓN LITERARIA
En realidad lo que queremos decir con el titulo del bloque es que los niños accedan a  la literatura infantil como algo gratificante.
Entonces, ¿cómo podemos hacer participes a los niños de infantil a la literatura?
Nosotros, como adultos, cogemos la literatura y la leemos; pero para ellos este método no es valido. Los niños de infantil no tienen esa autonomía para leer y es tarea de los adultos comunicar los textos literarios.
En educación infantil, los niños no pueden acceder por si solos a la literatura; pero si a los libros. De esta manera observan las imágenes y te dicen que les gusta mucho.
En realidad les gusta el contenido y el acto de narrar, acompañado de afectividad.
Además en infantil (en muchas ocasiones contagiados por la primaria) cada vez se busca mas que todo aquello que hacemos en el aula tenga un objetivo didáctico; sin pensar ene l disfrute del niño como un objetivo valido en si mismo.
En el libro “como una novela”, de Daniel Pennac  se habla de todos los estadios por los que pasa una persona desde que nos acercamos a la literatura hasta que te obligan a leerte un libro y no te gusta.
Es una situación escolar difícil, ya que un niño debería salir de la primaria con el gusto de leer,  esa obligación hace que terminen odiándola.
La lectura requiere un entrenamiento  constante. Primero infantil, luego juvenil y finalmente literaria.
¿Cómo podemos trabajar los textos en el aula de infantil?
·         Se pueden hacer preguntas. Por poder, si podemos, pero el niño hasta que interioriza el cuento, necesita varias lecturas. Va a ser el mismo él que va a preguntarte.
·         En otras ocasiones es el propio niño el que te dice que no le cuentes ese cuento porque es un rollo y se aburre, por lo que lo tiene totalmente interiorizado.
La primera vez que contemos un cuento, tiene que ser como un regalo que tenemos para los niños. Hay que provocar una sensación de placer y gusto por el cuento. Como única pregunta a realizar la primera vez que leemos un cuento debe ser si les ha gustado o no (siendo una pregunta subjetiva).
·         Otras preguntas muy buenas serian relacionadas con los personajes de la historia.
En definitiva lo importante es realizar preguntas subjetivas en las que ningún niño pueda sentir que se equivoca.
Para realizar preguntas más didácticas, debemos esperar al menos a la tercera lectura, para que sean capaces de interiorizarlo.
Otra cosa que no se debe hacer es que lo explique el profesor, porque haces al niño dependiente y no le dejas interiorizarlo por si mismo.
Nosotros como maestros, no podemos, ni debemos  hacer el aprendizaje por los niños porque no serviría para nada. Cuando el punto de vista del niño no sea como el nuestro, no debemos decirle que esta “mal” sino preguntarle porque ha entendido eso.
Las estrategias son:
1.      Cuentacuentos: Es la estrategia estrella.  Consiste en que una persona narre un texto sin libro, aunque se pueden emplear elementos cercanos al cuento. El niño como enfoque solo tiene nuestra palabra., por lo que esta estrategia trabaja mucho la imaginación. Recordemos que siempre es importante para los niños.
Es muy importante trabajarla ya que en nuestra sociedad todo esta en imágenes. Los niños pueden acceder a ellas en cualquier lugar y momento.
Por ello, los niños van a perder la imaginación porque todo lo ven (en películas, dibujos…), en lugar de escucharlo.
Acompañado por supuesto de la creatividad, la comprensión oral…

2.      La lectura: hace referencia ala lectura literal del texto. Si hay palabras que no van a comprender, podemos explicarlo antes de leer el cuento o dejar que el niño piense lo que puede ser y luego entre toda clase hagamos un pequeño debate y saquemos conclusiones (realizando hipótesis y extrayendo conclusiones).
Se puede cambiar una o dos palabras del cuento; pero no más porque es un texto de autor y hay que respetar el contenido. Debemos saber escoger el cuento adecuado.
Esta estrategia trabaja como modelo de lectura. Si el  niño tiene que aprender a leer, necesitará un modelo que le enseñe; al igual que cuando aprende a hablar.
El cuento infantil que escojamos debe ser cortito.
Se pueden enseñar las imágenes de dos maneras diferentes:
            -Leemos una página y enseñamos las ilustraciones. Corta la lectura, pero contextualizan lo que han oído.
            -Leemos el cuento entero y después enseñamos las ilustraciones.
Con ambas ilustraciones se trabaja la paciencia, aunque se refuerza más con la segunda.
            Para mostrarnos un ejemplo de lectura, la profesora escogió “un príncipe algo rarito” de Fernando Lalana, que me sorprendió mucho.
3.      Narración con libro: contar la historia (no leerla) enseñando las imágenes. Se deben utilizar nuestras propias palabras. La narración con libro, permite interactuar con los niños durante y después de la narración.
Es la estrategia mas adecuada para los niños de primer ciclo de educación infantil; aunque también les gusta a los de segundo ciclo.
No quiere decir que al enseñarle las imágenes sean porque no tiene imaginación sino porque aun no poseen referencias suficientes.
En esta ocasión utilizó “adivina cuánto te quiero”, en formato de aula.
Hay que tener en cuenta:
-La interactuación durante el cuento se pude realizar en la narración con libro y el cuentacuentos; pero no el la lectura porque no procede.
-Utilizar la expresividad pero sin pasarse, no exagerando, hablando alto, despacio y con diminutivos.
-Cambiar la voz de los personajes en la narración con libro y el cuentacuentos, no en la lectura. Aunque hay que tener en cuenta que no se debe hacer cuando haya más de tres personajes porque se termina confundiendo.
No hay razón objetiva para que a los niños de infantil se les cambien las voces. Podemos tener razones subjetivas como para entretener, por meterlos en el papel…
4.      Narración dramatizada: al realizarla se hacer gestos pero sin llegar a ser una representación teatralizada, porque no hay actores. En esta narración se les pide a los niños que participen imitando los gestos que realizamos.
La narración dramatizada aporta que los niños interioricen el papel y se metan en la historia. Se sienten mas identificados y es muy dinámico.
Para esta estrategia utilizo “pequeño tigre” de Julie Sykes y Tim Warnes.

5.      Declamación: consiste  en recitar, decir un poema de forma expresiva. Pero es muy importante no utilizar el “tonillo”.
La mayor parte de los poemas que se trabajan en educación infantil son narrativos o son “flashes” de momentos, pero siempre algo real.
La poesía cuenta una historia, y lo ideal, es recitarlo de manera natural, sin tonillo.
En clase vimos  “enanitos” de Germán Verdiales. La profesora nos lo contó con gestos e intriga pero sin utilizar el típico tonillo.

Comentario del artículo "leer sin saber leer"

Este artículo escrito Irene  Vasco debería colgarse en las puertas de los coles, e incluso en las clases de alguna maestra.
Nosotros, como adultos, debemos formar a los niños de una manera autónoma e independiente para que sean capaces de saber escoger y decidir de manera libre y equilibrada.
Es muy importante enseñar a leer a un niño, antes de que realmente sepa leer ya que es un peldaño importantísimo en la educación inicial de los pequeños.
Pero, como ella bien dice es necesario introducir a los niños en el mundo de la lectura desde edades tempranas, pero con la ayuda de un adulto, que se involucre y los acompañe en un camino al principio difícil. Es necesario que el niño sienta esa efectividad cuando realice el acto de leer.
Es verdad que en muchas ocasiones los maestros, ya no solo los padres y familiares, le dan un libro a un niño pequeño sin más, sin explicarle nada, haciendo que para el no tenga un significado y sentido que pueda comprender
Si habitúas a un niño a leer y le muestras que la lectura es un acto agradable acompañado de una carga emocional agradable y cálida;  cuando lo lleves a la biblioteca por primera vez, le parecerá un lugar extraordinario, siendo el lugar más cuidado y visitado.
Aunque si por el contrario, el niño no ha desarrollado ese hábito y llega a la biblioteca por primera vez, los estantes llenos de libros se quedaran vacios y los libros serán cualquier tipo de juguete o pieza para desarrollar el juego del niño, menos para leerlo.
Los libros acercan el otro lado del mundo, traspasan fronteras, reescriben la realidad, cuentan historias…son medios para conocer y reconocerse.
En cada hogar o lugar en los que haya pequeños la palabra y el propio libro deben estar siempre presentes; para que los procesos de crecimiento culturales y los de  educación sigan avanzando, y no queden parados.
Como ya sabemos, los maestros de infantil, tenemos una gran responsabilidad ya que estamos creando personas, y comenzamos poniendo los cimientos sobre los que luego se desarrollaran y seguirán creciendo. De manera que es muy importante realizar nuestra tarea de la mejor manera posible, educando a  los niños de manera integral.
Como dice la autora “La educación es la única alternativa para mejorar la calidad de vida de todos. La formación de niños lectores y escritores es una contribución, indispensable y urgente, para el desarrollo del capital humano del país”.
Debemos invertir en formación de capital humano, ya que es la inversión más rentable que un país puede hacer, para seguir creciendo y desarrollándose; ayudando así a la mejor formación de las personas que repercutirá en su calidad y nivel de vida.

Taller de estrategias

Durante la clase de literatura, dividimos la clase en diferentes grupos para poder llevar a cabo un taller de estrategias para contar o leer cuentos. Como eramos diferentes personas pudimos llevar a cabo todas las estrategias que la profesora habia explicado.
Cada una de nosotras debia escoger un libro y una estrategia para realizarlo delante del grupo.

Yo escogi la narracion con libro y utilice un cuento titulado "Celeste, la estrella marina".
Escogí está estrategia porque durante mis practicas de 2º de magisterio es la que mas habia llevado a cabo y queria saber que tal lo hacia.

A continuacion os pongo las fotos de mi libro porque esta muy chulo y las valoraciones de mis compis.












Para poder realizar mi estrategia, como no se trata de leerlo, sino narrarlo mostrando los dibujos; tuve que leermelo el dia de antes en casa unas cuantas veces para, mas o menos, no quedarme trabada.

Yo cogi el libro y mostrando los dibujos a mis compañeras les narre la historia.
Ellas cuando termine me aplaudieron y me comentaron que  hable un poco deprisa, pero que les habia encantado la historia de Celeste.
Como son mis amigas no me hicieron ninguna critica más, pero yo creo que siempre se puede mejorar.
La próxima vez que lo haga será durante mis practicas de tercero, con un público aún más agradecido, como son los niños.

lunes, 3 de enero de 2011

Reflexión personal del bloque III


En este bloque tratare los textos de autor. Son textos literarios de autor, conocido o desconocido, con un estilo propio definido. Sus contenidos están sujetos a derechos de autor, por lo que no se puede cambiar o adaptar el contenido, sino que hay que respetarlos tal cual, a  diferencia de los textos folclóricos que si permitían esa adaptación.
Debemos respetar tanto la forma como el contenido, no se debe adaptar ya que su autor lo ha escrito así; y por ello debemos escoger buenos libros para nuestra clase.
Por ejemplo, si nunca hemos leído el Quijote, y otra persona nos lo cuenta oralmente, no hemos leído el Quijote peri si podemos decir que sabemos de que va.
Si encontramos buenos libros, bien escritos, no hay que intentar adaptarlos ya que tiene una forma y estilo definido.
Lo ideal en los textos de autor es mantenerlos tal y como están escritos por sus autores.
El mercado literario infantil es muy dinámico. Generalmente, se saca una edición y nunca más se vuelve a repetir, salvo excepciones de libros buenísimos reeditados una y otra vez.
Como maestros de infantil, debemos saber seleccionar bien los libros para nuestra clase, teniendo en cuenta la diversidad de los niños.
No existían libros destinados a la infancia, pero cuando surgió la necesidad de cuidar a los niños (guardería) porque las mamas comenzaron a integrarse en el mercado laboral, los escritores se dieron cuenta del gran perfil que se había creado y comenzaron a escribir libros destinados a esa edad (a partir de 6 años).
En el siglo XVIII se abrió el campo de la literatura infantil y juvenil. Pensaron que cuando los niños comenzasen a leer, no tendrían temas que les interesasen; y por eso en el siglo XIX comenzaron a escribir libros que interesen a los niños.
Julio Verne, comenzó a escribir literatura juvenil (viaje al centro de la tierra, vuelta al mundo…) que era lo que se leía.
Esta literatura se fue extendiendo y amplio el campo de edad hasta los 7-8 años (correspondiente a la serie azul-naranja del barco de vapor).
Hasta después de los años 60, no se empezó a tener en cuenta al grupo de población menor de 7 años; que o no leía, o leía muy poco. De manera que se comenzó a utilizar la letra grande para los golpes de vista.
No es hasta los años 90 cuando se da el boom de la literatura infantil para niños entre 0 y 7 años. Aparecieron los álbumes de imágenes en los que la ilustración es tan importante como el texto, ocupando más lugar, con un tamaño más bien grande y siendo muy buenas.
Aparecieron los ilustradores, a los que se buscaba en el libro además del autor. Por ejemplo Rebecca Dautremer, ilustradora francesa muy reconocida que ilustro libros como “enamorados”, “princesas” o “cyrano” entre muchos otros. Os dejo algunas de sus imágenes,  aunque tiene un blog (en francés) que no deja indiferente a nadie.
 

No porque sean niños pequeños hay que darle peor calidad al texto. Un autor de literatura infantil, no tiene solo que ser buen escritor sino que tiene que tener un conocimiento amplio y profundo de los aspectos psicológicos y evolutivos del niño.
Saturnino Calleja, ya citado en el bloque anterior, era dueño de una editorial. Hizo libros de kiosco, muy baratos y con peor calidad para que fueran más económicos y accesibles.
En general los cuentos de Calleja, tienen la misma estructura. Un niño/a hace algo muy mal, por lo que le pasa algo malo que le hace recapacitar y mejorar para hacerlo muy bien. Son cuentos moralizantes.

Saturnino tuvo en su mano el mercado de literatura infantil hasta los años 20. Después vino la Guerra Civil española y Bruguera le tomo el testigo; aunque también apareció Molina.
Los libros de Bruguera surgieron como imitación de los de Calleja. Eran un poco más grandes, con mala calidad e ilustradores no conocidos. Eran libros en blanco y negro, comprados por niños de clase media/baja.
Entre los años 40 y 70, apareció la editorial Araluce. Encuadernado ya con pasta dura, en blanco y negro salvo las imágenes y con mejor papela  color lo que subía su precio.
La Iglesia tenia mucha importancia tras la posguerra por lo que también hacían literatura infantil para evangelizar: niños santos, mártires…
En la literatura adulta, desde la edad media, podemos encontrar reflejo de las personas reales.
Los personajes de la literatura folclórica son planos, es decir, que no tienen volumen y se les define por dos características.
Por ejemplo, Blancanieves es guapa y buena, la madrastra es guapa y mala; el resto de percepciones las realizamos a través de inferencias.
La primera literatura infantil en España, el principio folclórica, introducida por Calleja y el padre Coloma, mostraban personajes planos (imitando a la literatura folclórica).
Mantenían los estereotipos de niños y personajes planos, de forma que el niño no podía identificarse con el personaje, salvo que esa identificación la hiciese un adulto.
Esto fue así en España hasta finales de los años 30, cuando aparece una figura muy importante: Elena Fortun; más abierta y evolucionada desde el punto de vista literario.
Elena Fortun creó un personaje e hizo un libro, que se hizo tan famoso que escribió varios libros.
Ese personaje era una niña rubia, de 6 años, traviesa pero con gran corazón llamada Celia.
 


Criada en una familia de clase alta, estudiaba en un internado para niños ricos. Es una niña real, con miedos y curiosidades de una niña de 6 años.
No es para nada un personaje plano, por lo que los niños si pueden identificarse.
Esto no era lo normal, los personajes de los libros no crecían ni evolucionaban; sin embargo Celia si crecía y así los niños podían seguir su evolución.
Más tarde Elena Fortun, creó un libro con el hermano de Celia como protagonista para que los niños también tuvieran un personaje real a quien seguir. Este se llamaba Cuchifritin.
Después de la guerra civil española; la radio salió muy reforzada como medio de comunicación, superando incluso a la  prensa.
La radio cogió el papel de entretenimiento, además de informativo. Cada hora se daba la información pero entre medias, se contaban chistes, novelas, series para hombres y mujeres, seriales de niños…todo con finalidad de entretenimiento.
Por ejemplo las series radiofónicas como Matilde, Perico y periquín, Antoñita la fantástica…
   


Siguiendo con el modelo de Celia, apareció el primer comic “Mari Pepa”, que es una madrileña, con dos hermanos José Antonio y Santi. Para niños estaba “el coyote”, “el zorro”…
 


En los años 60 y 70, los ilustradores ya tenían mucha fama, y el más conocido era Juan Ferrándiz. Además aparecieron las tarjetas de cuentos para fomentar la lectura infantil.
Bueno como he dicho, Celia fue el primer personaje real, que no era plano, es decir, crecía y evolucionaba y los niños podían identificarse. Las cosas que la suceden son reales.
Sin embargo Harry Potter, no es un personaje real, por las cosas que le pasan, pero el personaje en sí, si que es real; es un niño de 10 años, huérfano que se tiene que ir a estudiar a un colegio. Harry Potter va evolucionando y creciendo hasta que llega a la adolescencia, reflejando sus problemas y rebeldía.
Por todo ello los lectores pueden identificarse con el personaje en su parte real; y no en la fantástica.
En realidad nosotros cuando somos pequeños queríamos “ser como” la Cenicienta, La bella, la Sirenita… no identificarnos con un personaje.
Nosotros como niños solo podíamos identificarnos con otros niños de nuestra edad, por lo que no podíamos identificarnos con la Sirenita, Bella o Blancanieves…porque representan adolescentes de 13/15 años.
Entonces los niños pequeños quieren “ser como” alguna princesa o héroe porque les gusten sus trajes, sus amigos, su pelo, su casa…
La teoría de la literatura dice que los libros que más nos gustan son en los que nos identificamos con el personaje, no de manera física, sino en lo que sienten y padecen en ese momento.
Por ello los libros que tratan de temas adolescentes, son muy recurridos para que los jóvenes se identifiquen con los personajes; ya que todos pasamos por esa etapa que tiene unas características concretas. Como lector te puede pasar solo con una de las características pero ya te sientes identificado.
Otra de las cosas que hacen el éxito de la identificación, es que los personajes de alrededor del protagonista sean parecidos a los que a ti te rodean y los identifiques. Por ejemplo que la mama del protagonista sea estándar y diga frases típicas de madres hace que te recuerde a la tuya propia y la identifiques.
¿Cómo son los niños en la literatura de autor infantil en los años 60?
En la literatura de los años 60 hay una revisión de cómo tienen que ser los personajes, llegando a la conclusión de que tienen que ser mas cercanos y reales para que sea mas fácil la identificación.
Los rasgos que marcan el momento del protagonista deben ser reconocidos por el lector y  que se sienta identificado.
El niño protagonista tiene una evolución paralela a la del niño lector, de manera que si el protagonista crece, acompañe el crecimiento real del lector.
                               Niño lector/ evolución paralela*/ Niño protagonista

                *Evolución paralela es psicológica, vocabulario, contexto, intereses…
El claro ejemplo fue Celia y Antoñita la fantástica.
En definitiva busca una evolución real, quizá no de sentimientos, sino de situaciones.
En el cuento del elefante azul, este se pierde y su mamá no le encuentra. El niño se identifica, no con el elefante azul, sino con la circunstancia que le ocurre porque el lector seguramente también se haya perdido en alguna situación.
La literatura de los años 60 de autor, sigue siendo moralizadora con carácter didáctico. La acción recaía directamente sobre el niño: pórtate bien, no desobedezcas, no te pierdas, estudia…
En la literatura folclórica los personajes se dividen en dos tipos: buenos y malos. Sin embargo en la realidad, este límite no es tan claro, en ocasiones somos malos y en otras somos buenos. No tenemos un comportamiento dual y no podemos clasificarnos en buenos o malos.
Los personajes de los cuentos de autor son más complicados frente a los folclóricos que son planos.
Los personajes de autores infantiles y juveniles tienen características o actitudes negativas.
Extrovertido                                                                     positivos            
                               Abierto                                                                               cerrados
ACTITUDES        objetivo                                              ACTITUDES         egocéntricos
POSITIVAS         activo                                                   NEGATIVAS        hipersensibles
                               Optimista                                                                          descontento
                               Alegre                                                                                 tímido

Las actitudes positivas llevan a una vida agradable y feliz (ayudan al niño) y las negativas, aquellas que llevan a una vida más infeliz.
Estas actitudes hay que intentar orientarlas hacia lo positivo en edades tempranas ya que la personalidad se forma a los 11/12 años.
Siempre es mejor tener actitudes positivas que negativas; ya que estas te mejoran la vida.

Como conclusión podemos ver que con los cuentos de autor destinados a niños, los lectores podrán sacar más conclusiones y actitudes positivas.
Cuando en un libro sale algún protagonista con aspectos negativos, antes de finalizar la historia, han cambiado a aspectos positivos, con ayuda de amigos y otros niños.
El problema de la literatura infantil es el mercado porque es muy cambiante y dinámico,  por lo que volver  a encontrar un libro de antes es muy difícil.
La idea importante, es saber seleccionar bien los cuentos para  nuestra clase de infantil. Aunque el problema es lo que te encuentras en tu aula, libros muy viejos (en cuento a edición) u otros pintados y rotos aunque sean ediciones mas nuevas.

¿Cómo podemos seleccionar un buen libro de infantil de autor?
Los libros folclóricos pueden ser adaptados para nuestra clase, dependiendo del niño; incluso puedes cambiar el final si no es adecuado.
Sin embargo; en la literatura de autor para infantil, lo adecuado es seleccionar el libro porque no se puede adaptar, hay que mantenerlo.



Por lo que para escoger un cuento infantil y comprobar si es adecuado a las características y maduración de los niños a los que va a ir destinado, debemos realizar un análisis.
En dicho análisis nos debemos fijar en diferentes aspectos como la portada, el texto, el receptor, el emisor, el tema, la estructura, el espacio y tiempo, las ilustraciones, el lenguaje y los valores y contravalores.

1º.    Portada: debe ser llamativa y adecuada a la edad de los niños; es decir, respetando la psicología del niño. No utilizar dibujos demasiado abstractos o demasiado realistas que puedan confundir al  niño. El autor debe mostrar que conoce la psicología del niño, a  la hora de escoger tanto las lustraciones como el texto.
Seria muy adecuado que los libros de nuestra clase, tuviesen un tamaño más bien grande; para que a la hora de realizar la lectura todos los niños lo vean bien.

2º.    Receptor: seria la edad adecuada a la que va dirigido ese cuento. De nuevo se tiene que tener en cuento al niño, sus características, su psicología…pero también su motivación e intereses.
Desde los 1-2 años se puede hacer narración con libros, aunque utilicemos nuestras propias palabras y luego mostremos las imágenes. Mas tarde, en el primer ciclo de primaria ya lo contaremos de manera literal, mostrando las imágenes y haciendo gestos.
La narración con libro permite flexibilidad; ya que cuentas o narras la historia con tus palabras, mostrando imágenes y pudiendo dejar el tema principal para centrarnos en aspectos que les interesen.

3º.    Emisor: aunque el emisor real, seria el propio autor,  además de la persona que en ese momento lo lee; para los niños también es emisor, el protagonista del cuento con el que se sienten identificados.

4º.    Tema: el cuento por regla general tiene un tema principal y luego algunos secundarios, que no son tan importantes pero también se ven la historia. Lo importante es que los temas estén adecuados a la psicología del niño y este sea capaz de entenderlos.

5º.      Estructura: Puede ser de dos tipos en infantil, para que un niño sea capaz de entenderla bien: estructura básica: que se compone de planteamiento, nudo y desenlace; o estructura acumulativa. En una de las tres partes se observa esa acumulación.
6º.      Espacio y tiempo: lo analizamos de manera conjunta aunque se puede separar. Hace referencia donde esta situado, lugar y espacio; y en que momento sucede, tiempo.

7º.      Ilustraciones: hay que tener en cuenta si son claras y ayudan al niño a seguir la historia aunque no sepa leer. Un buen libro es el que tiene las ilustraciones bien secuenciadas y hacen que el niño siga la historia cuando ya se lo has contado. Además podemos hacer matiz en si las ilustraciones son estereotipadas o realistas. Hay que pensar si no lo van a entender o les va a llevar a confusión.

8º.      Lenguaje: debe ser sencillo, con frases cortas y poca subordinación.

9º.      Valores y contravalores: un buen libro es aquel que si comienza con una actitud negativa, antes de terminar lo haya transformado a una actitud positiva; o si comienza con actitud positiva acabe igual.

Por último vamos a hablar de la poesía de autor infantil. Desde los años 90, han tenido expansión los textos literarios de autor. La poesía y teatro de autor tiene menos influencia y desarrollo que la narrativa.
En el siglo XX, se utiliza muchísimo en la escuela pero sin que se buscaran aspectos como el gusto del niño o su evolución psicológica. Los temas mas comunes eran animales, romances, prejuicios, actitudes…temas de interés para los padres y los maestros.
El tema religioso y “el niño y su madre” son los mas extendidos, aunque hay otros como las flores y plantas, al épica, los objetos domésticos, las actitudes…
Después de la post-guerra, una mujer escribió libros poéticos de amor para mujeres y adultos con acentos incluso eróticos. El problema es que a penas se vende y se lee en España poesía, aun siendo el género más literario. Pensó que no se educaba a los niños desde pequeños a leer poesía, que no es para entender sino para sentir. La escritora,  es Gloria Fuertes.
Ella estudio mucho sobre la poesía y creó poesías con el común: el absurdo, aunque también con juegos de palabras.
Fue una escritora que realizo muchas obras por lo que en su repertorio, al igual que muchos, tiene obras muy buenas y otras peores.
Gloria Fuertes cambió el contenido y la forma, introduciendo el absurdo en sus obras, que no tienen éxito en España.
Por lo tanto en cuanto al teatro de autor infantil, hay que decir que es casi inexistente. No se editan libros de poesía para niños, pero si se editan libros para maestros con sugerencias de teatro.